Algunos pensamientos y consejos astrológicos para tu signo zodiacal.
Como la
astrología se ocupa de manera más significativa e inmediata del mundo interior (es decir, el mundo de la psique, el mundo de la experiencia personal) uno debe asumir que está compuesta de ciertas
leyes y principios astrales que trascienden las leyes más obvias y comprobadas del mundo material.
Por eso, cualquier
astrólogo al percibir la realidad de la situación de una persona, según su
signo zodiacal, de forma simbólica (o, uno podría decir, en su forma de
energía esencial) al aconsejar también se ve retado a interpretar esas percepciones abstractas en un lenguaje corriente con el que se puede relacionar el cliente.
El nivel de conciencia y el grado de apertura de éste dictará en gran medida no sólo la manera en que el astrólogo intente expresar sus "interpretaciones" y percepciones sino también la facilidad para comunicar algo significativo al cliente, y aún así, retener la verdad esencial representada de manera abstracta por las
configuraciones astrológicas.
En muchos casos, según el
ascendente astral, tendremos la intuición de que una cosa u otra es el caso en una persona determinada; eso puede tomar la forma de presentimientos, intuiciones de las vidas pasadas, anticipaciones de acontecimientos futuros, etc... Estos sentimientos o intuiciones son sin duda interesantes, pero, si no sé seguro que esa intuición en particular es verdad, a menudo es mejor no decirlo.
En los casos en que la intuición específica tenga una fuerte relación con el problema concreto con el que se está encontrando la persona, puede que a veces sea provechoso expresar la idea, pero sólo mostrándola como una sensación o una posibilidad más que como una afirmación de un hecho.